Los Quintos y la Mili

Los “quintos” han sido una de las tradiciones más arraigadas en España a lo largo deeste siglo, pero sobre todo es en los medios rurales donde su estampa es más familiar y más cercana. Con fuerte significación en tanto que simbolizaba:

El poder

La fuerza

El valor

Lo carnal

El trabajo

La caza

La guerra

La muerte

La agresividad

La violencia

La virilidad

La masculinidad

Todos estos significados que hemos señalado se podrían relacionar con atribuciones que suelen darse al rol de lo masculino, y por tanto suelen estar relacionados con los rituales de paso asociados al tránsito de niño a hombre.

Las calles del pueblo tenían un aroma especial, los mozos se apoderaban de ellas con sus coplas, la mayoría de las veces de tono subido o indicando que esa quinta era la mejor de todas. También solicitaban propinas para posteriormente pagarse alguna juerga. El día del sorteo, el alcalde preguntaba al quinto si tenía algo que alegar a lo que éste podía contestar:

Nada.
Hijo de viuda pobre.
Corto de vista.
Pies planos.
Tengo un hermano en la mili.
Etc.

De esta forma algunos de ellos podían librarse de hacer la mili….

Normalmente la talla y el reconocimiento tenían lugar en el Ayuntamiento y lo realizó durante muchos años Javier Mateos Jiménez. El consistorio se llenaba por los mozos y sus familiares. El sorteo que tenía lugar al año siguiente, no se realizaba en el Ayuntamiento sino en la Caja de Reclutas de la provincia correspondiente. Allí se iba para saber qué letras habían salido para los diversos destinos. La suerte se echaba entre África y la Península, siendo los destinos de África los peores, llenando de disgusto y pesar a familiares, novias y amigos…

La fiesta de los quintossucedía durante los fines de semana comprendidos entre ‘las hogueras de San Antón’ y el último domingo antes del ‘miércoles de ceniza’, que es el ‘domingo gordo’. San Antón es una celebración importante en la que participan todos los y las habitantes del pueblo y en la que se reúnen por cuadrillas para cenar. Por la mañana temprano se va a cortar leña a la dehesa. La leña entra en el pueblo encima de un gran camión, y encima de ella los quintos cantando y metiendo  bulla.

Por la noche se enciende una gran hoguera y los más atrevidos salan por encima de las llamas.

El Gobierno de José María Aznaren 2001 suprimió el Servicio Militar obligatorio, un sistema de reclutamiento que sostuvo al Ejército desde 1770.